Aprende a montar a caballo con caballos que viven en libertad

Si te gustan los caballos y quieres aprender desde el mayor respeto hacia el animal y priorizando su bienestar estás en el centro de enseñanza ecuestre adecuado.

¿Estás preparado/a para comenzar esta aventura?

¿Quieres que tus hijo/as aprendan equitación y se beneficien de todo lo que este deporte aporta?

En las clases de equitación que impartimos se adquieren conocimientos prácticos de monta y también de manejo pie a tierra. La preparación y el cuidado del caballo es una parte en la que debe participar el alumno acompañado por un monitor o ayudante hasta que esté capacitado para hacerlo sin supervisión. Es importante implicarse en el cuidado del caballo y dedicar un tiempo al cuidado del mismo.

Nuestro método de enseñanza esta basado en una equitación centrada que ayude al jinete a obtener una mayor consciencia corporal y mental para acompañar mejor el caballo, y tener una mayor sensibilidad con las ayudas que nos permiten guiar el caballo.

Transmitimos una visión del animal que hace que la práctica de este deporte sea más gratificante al formar parte del cuidado del caballo y participar en su bienestar de forma directa en la medida en la que cada alumno pueda.

No importa cual sea tu meta, te garantizamos que lo que aprendas con nosotros lo aprenderás bien.

TARIFAS 

CLASE SUELTA INDIVIDUAL:  30 min. 30 EUROS / 45 min. 35 EUROS

CLASE SUELTA EN GRUPO 2-3 ALUMNOS: 45 min. 30 EUROS PERSONA

BONO NIVEL INICIACIÓN 5 CLASES DE 1/2 INDIVIDUAL

125 EUROS (1 clase semanal, 5 semanas)

CURSO DE SEPTIEMBRE A JUNIO 2022-2023

BONO MENSUAL NIVEL INICIACIÓN (paso, trote y galope) 4 CLASES DE 50 MINUTOS EN GRUPO (2-3 alumnos)

95 EUROS  

*Abierta inscripción próximo curso. Consultar condiciones.

BONO MENSUAL NIVEL AVANZADO 4 CLASES INDIVIDUALES 50 MINUTOS

130 EUROS 

¿Qué beneficios físicos y mentales tiene montar a caballo?

Mejora nuestra postura. Nuestra espalda debe mantener una posición recta consiguiendo así que adoptemos una mejor posición corporal.

Regula el tono muscular.

Favorece la circulación sanguínea. Estar sobre un animal, como el caballo, que tiene una temperatura corporal mayor que la nuestra repercute en el organismo favoreciendo su circulación sanguínea.

Disminuye la espasticidad. Montar a caballo consigue que nuestros músculos se relajen, disminuyendo su rigidez y la tensión muscular.

Favorece la coordinación y los reflejos. Recordemos que no estamos solos, es decir, formamos parte de un equipo, nuestro caballo y nosotros somos seres vivos en un entorno natural. El ejercicio no se desarrolla de la misma manera que en las cuatro paredes de un gimnasio, en el que nada cambia de un día para otro. Cuando montamos a caballo desarrollamos más los reflejos puesto que debemos estar atentos a cualquier cambio de ritmo de nuestro compañero o de cualquier nueva variación que se produzca en el entorno natural en el que nos encontremos.

Planificación motora. Debido a que es una actividad en la que participa otro ser vivo y se desarrolla en un entorno cambiante nos obliga a estar atentos a los cambios y preparados para anticiparnos a las acciones que debemos llevar a cabo. Por eso, aumenta nuestra planificación motora porque se trata de saber planear y ejecutar actividades especiales no habituales.

Mejora la percepción corporal. Otro beneficio de montar a caballo es que nos hace conscientes de nuestro cuerpo y de la posición y lugar que ocupa respecto al entorno en el que se encuentra. Obtenemos mayor información de nuestro lugar espacial y de cómo podemos establecer relaciones con ese medio.

Favorece la adquisición de la lateralidad. La lateralidad corporal es indispensable para orientar al cuerpo en el espacio y a los objetos, que en él se encuentren, respecto al propio cuerpo. Mediante el desarrollo de la lateralidad adaptamos nuestros movimientos corporales al entorno en el que nos encontremos.

Confianza, autocontrol y autoestima. Estar en contacto con el caballo y hacer deporte con él conlleva una serie de beneficios psicológicos como son la confianza (debemos confiar en nuestro compañero cuadrúpedo y, a la vez, en nuestras capacidades como jinetes), autocontrol y autoestima.

Mejora la concentración y la capacidad de atención.

Respeto. Trabajar al lado de otro ser vivo y en la naturaleza nos enseña a amar y respetar lo que nos rodea.